Gestión de la fábrica · 7 min de lectura ·

Del pedido a la factura: los documentos que necesita de verdad una entrega al por mayor

Presupuestos, albaranes y facturas son el mayor bloque de papeleo del mes en una fábrica pequeña, y el albarán es el que más importa. Es donde tus números de lote salen del edificio, lo que lo convierte en un registro de seguridad alimentaria que la mayoría archiva como una hoja de reparto.

Vender un palé a una tienda o a un café mete tres documentos entre el pedido y el dinero. Parecen administración, y dos lo son en parte, pero uno es la mitad hacia delante de tu trazabilidad. Esta guía va de qué pregunta responde cada uno, qué tiene que llevar, y por qué las horas se van en volver a teclear y no en escribir.

Tres documentos, tres preguntas distintas

No son intercambiables, y el fallo habitual en una fábrica pequeña es juntarlos en uno. Una factura que hace de albarán pierde el registro de lotes, porque nadie escribe números de lote en una factura. Ese es el momento en que la trazabilidad se para en tu puerta.

El albarán es un registro de seguridad alimentaria

Ya sigues qué ingredientes entraron en qué lote. El albarán es la dirección contraria: qué lote fue a qué cliente. Sin él sabes lo que hiciste y no a dónde fue, y una retirada se convierte en una llamada a todo el mundo.

Lo que tiene que llevar:

Guarda tu copia al menos tanto tiempo como los registros de lote a los que apunta. Un registro de lote y un albarán que no se pueden unir valen bastante menos de lo que parecen.

El presupuesto: ponerse de acuerdo antes de cargar la furgoneta

El presupuesto es el documento más barato de saltarse y el que provoca las discusiones. Fija precio, cantidad, ventana de entrega, depósito si lo hay y condiciones de pago, por escrito, antes de que nadie comprometa mercancía.

Para un productor pequeño hace un segundo trabajo que no tiene nada que ver con el cliente. Escribir el presupuesto es el momento en que compruebas si de verdad puedes servir ese volumen para esa fecha, contra los tanques que tienes y las fermentaciones que ya corren. Un presupuesto aceptado sin esa comprobación se convierte en un día de elaboración que no puedes cumplir.

La factura, y dónde las reglas son locales

Una factura tiene un núcleo fiable en todas partes: quién factura a quién, un número único en una serie sin saltos, la fecha, qué se suministró, el importe y cómo se trata el impuesto. Más allá de ese núcleo, el detalle obligatorio lo fija cada país, así que pide la lista del tuyo a tu asesor en vez de copiar una plantilla de internet.

Dos cosas que conviene saber además del núcleo:

Y algo que se confunde a menudo: una factura comercial no es un documento fiscal. En Brasil la NF-e es una obligación aparte que se emite a través de un sistema fiscal, y una aplicación de gestión de fábrica no es un emisor fiscal salvo que lo diga expresamente. Uses lo que uses para llevar la producción, la nota fiscal se queda con el sistema o con quien esté autorizado a emitirla.

A dónde se van de verdad las seis horas

Casi nada de eso es escribir los documentos. Es meter la misma información tres veces.

Hay una prueba sencilla para saber si esto te está costando. Coge un número de lote de hace tres meses e intenta enumerar todos los clientes que lo recibieron, sin abrir un segundo archivo y sin tirar de memoria. Si eso lleva más de un par de minutos, el papeleo no está archivado, está disperso.

Un mínimo que funciona, incluso en papel

Nada de esto necesita software para estar bien. Necesita ser una cadena y no tres costumbres.

El software ayuda cuando los tres documentos son vistas de un mismo pedido y no tres archivos que por casualidad coinciden. Esa es también la diferencia que hace que la traza de un lote sea inmediata en vez de una búsqueda.

Preguntas frecuentes

¿Necesito albarán si facturo en el momento?
Para la trazabilidad sí, porque la factura no va a llevar números de lote y el albarán es donde viven. Si de verdad entregas y cobras en un mismo movimiento, la respuesta práctica es poner los lotes en el documento que sí emites y guardar copia. Lo que no puede pasar es que el registro de lotes desaparezca porque los dos pasos ocurrieron a la vez.
¿Qué tiene que llevar legalmente mi factura?
El núcleo es constante entre países: las partes, un número único correlativo, la fecha, qué se suministró, el importe y el tratamiento del impuesto. La lista exacta es nacional, y en un productor de alimentos puede además cruzarse con reglas de depósitos y tipos reducidos. Consigue la lista de tu país con tu asesor una vez y métela en tu plantilla, en vez de descubrirla durante una inspección.
¿Una factura electrónica estructurada es lo mismo que mandar un PDF?
No. Un PDF es una imagen de una factura que lee una persona. Una factura electrónica estructurada lleva el mismo contenido como datos que un sistema puede procesar sin que nadie reteclee. En el comercio entre empresas de la UE esto es cada vez más lo que un cliente necesita para pagarte, así que pregunta a los clientes mayoristas nuevos qué formato requieren antes de la primera entrega y no después de la primera factura sin cobrar.
BrauMo convierte los tres documentos en vistas de un mismo pedido: el presupuesto se vuelve albarán y el albarán factura, los números de lote viajan desde el registro de lote sin reteclear, depósitos y retornables van en el mismo albarán, y un lote lleva a todos los clientes que lo recibieron. Solo documentación: registra e informa, y no es un emisor fiscal. Mira el papeleo y la entrega a tu asesor →

Seguir leyendo

Así lo resuelve BrauMo: Ver el tour del producto → · Ver precios →